un bosque vivo
que hay que respetarEstos pinos tan característicos, altos, esbeltos y con la copa en lo alto, marcan el ritmo del paisaje y filtran la luz. Se destinan principalmente a la explotación maderera. ¿Sabías que también se recolecta la resina de los pinos? A esto se le llama «gemmage», con sus famosos tarros de resina tradicionales que se encuentran en los mercados. Pero el bosque de las Landas esconde otro tesoro: los alcornoques producen un corcho de muy buena calidad. Mantén los ojos bien abiertos mientras paseas, ya que en cada estación otras plantas iluminan el pinar: helechos gigantes de color verde fluorescente, retamas doradas, brezos de color rosa vivo… un auténtico festival de colores.
El bosque de Seignosse es un entorno frágil y valioso. Aunque es en su mayor parte privada, está abierta a todos aquellos que la respeten, siempre y cuando se mantengan en los caminos señalizados. Para cuidarla, no hay que pisotear la vegetación, fumar ni encender fuego, acampar ni hacer campamentos improvisados, ni tirar basura.
No dejar ningún rastro de tu paso, ¡eso es la «Seignosse Attitude»!















