©

20230428 140432

|

seignossetourisme

El estanque blanco y el estanque negro

Los estanques de Seignosse, vestigios de las antiguas grandes zonas húmedas que existían antes de la plantación de pinos de las Landas, son refugios para numerosas aves migratorias y para todas las especies de agua dulce. El estanque blanco es amplio y luminoso, mientras que el estanque negro es más profundo y misterioso.Son espacios donde el tiempo se detiene: los juncos que se mecen con el viento, los patos que se deslizan en silencio, el chapoteo del agua junto a los embarcaderos de madera. Son lugares de tranquilidad donde relajarse y contemplar, en absoluta calma, en cualquier época del año. Si te gusta hacer buenas fotos, estos son lugares muy inspiradores.

El estanque blanco

inmensidad y luz

Se puede contemplar desde varios miradores a los que se llega a pie, en coche o en bicicleta. No es posible rodearlo a pie y está prohibido bañarse en él, ya que se trata de un estanque protegido, donde se practica la caza del pato y la pesca en temporada. Su color lechoso, que tiende al blanco según la luz, se debe a su escasa profundidad y a sus fondos arenosos. Es un lugar espléndido en cualquier época del año, con sus colores cambiantes, y su tranquilidad te relajará sin duda alguna. En medio del estanque se divisan las «tonnes», que son nuestras cabañas sobre pilotes; pertenecen a cazadores que las ocupan durante la temporada de caza. Y para prolongar la experiencia del estanque, dos establecimientos te dan la bienvenida: la Villa de l’Étang Blanc y Les Roseaux, donde podrás disfrutar de una pausa gastronómica a orillas del agua.

Las orillas del Estanque Blanco

Acercarse al Estanque Blanco es una experiencia que te permite conectar intensamente con la naturaleza. Desde las orillas del Estanque Blanco,un espacio natural recientemente acondicionado, disfrutarás de una vista a la vez muy cercana y panorámica del estanque. Podrás pasear por los pasareles de madera, subir al mirador y hacer un pícnic o simplemente relajarte en los bancos que hay a tu disposición. Unos paneles informativos te explican los hábitats del estanque, así como la historia de las «tonnes», esas cabañas sobre pilotes que salpican el paisaje. Este lugar es un remanso de paz, donde la fauna y la flora conviven en simbiosis. Como habrás comprendido, nos encanta este lugar un poco recóndito, que hay que respetar.

El estanque negro

misterio y biodiversidad

Se le conoce como el «estanque negro» porque es profundo y tiene un fondo fangoso. Su exuberante vegetación y su sombra lo convierten en un lugar totalmente exótico. ¡Un auténtico pedacito de la Amazonia de las Landas! El Estanque Negro es una reserva natural protegida que alberga numerosas especies protegidas, como, por ejemplo, la tortuga de agua dulce, la nutria europea e innumerables variedades de anfibios, libélulas y aves.Pasea por el embarcadero de madera que serpentea sobre el agua, mantén el silencio para no molestar a los animales y escucha los sonidos de la naturaleza.

La Reserva Natural

Visitar la Reserva Natural es muy sencillo: el acceso es gratuito durante todo el año y solo hay que pagar en verano.  Te recomendamos que pases por el Centro de Visitantes para descubrir la exposición permanente antes de iniciar tu recorrido. Allí también podrás conocer a los guardas naturalistas, que organizan visitas guiadas y numerosas actividades y eventos relacionados con la naturaleza.

    Alrededor de los estanques

    Para alargar la experiencia en torno al estanque negro y al estanque blanco, aquí tienes nuestras sugerencias de alojamientos, restaurantes y actividades en los alrededores